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y III. Los mandamientos

SénecaLos lugares por donde se nos llama son escarpados y peligrosos. ¿Y qué? ¿Se llega a las alturas a pie llano?

Y ni siquiera son tan abruptos como algunos creen. Solamente la primera parte tiene rocas y piedras y apariencia de inviable, tal como muchos caminos que cuando se miran de lejos suelen parecer cortados y tortuosos. Porque la lejanía engaña a la vista y después, cuando uno se aproxima, las cosas que el error de la vista había acumulado hasta hacerles formar una sola imagen se destacan poco a poco; entonces lo que se les aparecía como precipicios, debido a la distancia, se transforma en ligeras pendientes.

Séneca
Diálogos, “Sobre la firmeza del sabio”

Ha quedado dicho, entonces: vuelvo para hacer lo mismo que hacía antes. Bueno, con algún pequeño cambio: me he mudado de plataforma -me gusta la pinta y las posibilidades ofrece WordPress-, y tengo más experiencia en esto.

Pero para no pecar de confianza excesiva (ahora que me creo con experiencia tengo más riesgo), hago públicos los cinco mandamientos que, espero, me evitarán recaer en los errores que acabaron con el viejo proyecto:

  1. Me obligo a comentar, al menos, cada quince días.
  2. Trataré de hablar sobre cosas que traigan los libros nuevos. Cuando digo nuevos quiero decir novedosos, actuales, literatura de la que se hace en el siglo XXI, preferentemente. Solo tendrán cabida libros anteriores a 1985 si son considerados grandes clásicos.
  3. Me obligo a prestar más atención a los libros de relatos. Ya me siento capaz de decir algo interesante sobre ellos.
  4. Me obligo a revisionar viejas entradas que aparecieron en el antiguo blog. Algunas de ellas fueron muy apreciadas por la crítica, y otras creo que merecían mayor aprecio. Reeditaré algunas de ellas, añadiendo y modificando para aportar algo de mi crecimiento personal. Lo que no quitaré son los comentarios que hicisteis en su momento. Fue un lujo recibirlos.
  5. Me obligo a combinar entradas ligeras con tostones de los habituales; a comentar todo aquello que me parezca un hallazgo teórico, histórico, literario o aberrante.
  6. Me comprometo a seguir opinando sobre la actualidad como si yo fuera alguien importante, que para algo este es mi hueco de lanzar ideas al mundo.
  7. Y, por último, me comprometo a escribir lo que me dé la gana después de haberlo pensado un poquito.

Bienvenidos de nuevo al blog. Estáis en vuestra casa.

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