Archivo de la categoría: 2004

Philippe Claudel – La espera

 Amor mío:
Tus cartas se vuelven finas como papel de fumar, de tanto desplegarlas y plegarlas, leerlas y releerlas, llorar sobre ellas… Sufro, ¿sabes? El tiempo me parece un monstruo nacido para alejar a los que se aman y hacerles sufrir lo infinito. ¡Qué suerte tienen esas mujeres con las que me cruzo a diario, que no pasan más que unas horas separadas de sus maridos, y los niños de la escuela, que tienen a sus padres siempre cerca!

Almas Grises
Philippe Claudel

No se me ocurre manera más dulce de expresar la espera que el inicio de esta carta. “Sufro, ¿sabes?”, escribe la profesora, espontánea, y yo me enamoro de ella. Muchas historias se desarrollan en el pueblecito francés que sirve de escenario a esta contundente novela. Un policía que va a ser padre, un fiscal atormentado, un alcalde, un juez enamoradizo y despótico… Infinidad de Almas grises que asoman su lado más oscuro mientras tratan de mantenerse al margen de la guerra que se desarrolla al otro lado de la colina.

La Primera Guerra Mundial, en ese otro lado, se lleva las vidas y las ilusiones de desconocidos a los que se espera. En ocasiones, cartas como la que se relata no llegan a su destino, y su intensidad se pierde en segundos. Como se apagan los fuegos artificiales de una feria de verano, allí en el negro de la noche. Para evitar el olvido, se agradece que alguien como Philippe Claudel escriba una novela tan delicada, desgarradora y humana como esta. Para que el recuerdo de estas chispeantes historias no se extinga en un instante, para que una carta como esta haga perdurar en el tiempo la memoria de todas ellas.

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Mercedes Cebrián – Sobre el poder

Debéis saber que dirijo
mi propia publicación,
una revista de números impares.

Por más que me insistáis no habrá número dos, ni un especial
Cumplimos Veinte Números.
El nueve, un monográfico dedicado a los pares
contiene referencias, cientos de véases, de
tal como señalamos en el número ocho.

¿Se os ocurre otra forma más sutil
de poder?

El malestar al alcance de todos
Mercedes Cebrián (2004)

Qué sorpresa encontrarme con Mercedes Cebrián.

El libro combina cuentos y poemas. Aunque yo soy más de prosa, también soy un lector comprensivo, así que me leí ambos. Y todos son irónicos, como para morirte de la risa y luego llorar. O viceversa. El caso es que me gustan, y por eso los traigo aquí (un momento, si yo soy más de relatos, ¿por qué he colgado un poema?).

Ya he regalado dos ejemplares.